
Diario de San Juan de la Maguana: conociendo la realidad
¡Buenas tardes, Hna. Beatriz!
Os escribimos desde el obispado de San Juan de la Maguana, donde nos han dejado una habitación en una casita de acogida que tiene el obispado y que compartimos zonas comunes con tres misioneras de Puerto Rico. Estamos aquí desde el 1 de agosto.
Ya hemos tenido una primera reunión con el equipo que inició el centro educativo San José Joca (un “tripartito” entre las Jesuitinas, los Lasallistas y FUNDASEP) con el objetivo de mantener el vínculo y consensuar conjuntamente decisiones importantes.
Nos vamos concienciando de que como nos dijeron en esta reunión, el centro educativo San José Joca es un verdadero lugar de misión ya que, sin los apoyos de misioneros, sería imposible la continuidad del centro. Aquí está el Reino de Dios. En Centro educativo San José Joca es llamada de Dios. Es una atención necesaria y hasta que no se visita, no se hacen una idea de la realidad de la Zona.

En primer lugar porque hay poco apoyo del Gobierno y del Ministerio de Educación que “desconocen o ignoran” la realidad de la zona, con una población vulnerable, sin carreteras, sin Centro de Salud ni recursos básicos. Solo el que sube a visitar el centro de da cuenta de la realidad, de cómo los niños y jóvenes no tendrían oportunidad de recibir una educación primaria y secundaria, primero porque las “escuelitas” que dan el primer tramo de primaria no funcionan porque los profesores asignados no suben. Y en segundo lugar porque el profesorado asignado tiene poco sentido de pertenencia al lugar, poca entrega porque no quieren estar ahí (nadie elige el centro) y a la que pueden se van. Hay un cambio constante de profesorado y por tanto, salvo excepciones, no sé implican en el proceso interno del horario y solo cumplen con su horario de enseñanza obligatorio.
Ayer tuvimos la primera reunión general con los profesores asignados al centro y entrevistas individualizadas con tres profesores nuevos (de los cinco asignados). De los que repiten del curso pasado, el que más tiempo ha estado ha sido cuatro meses.
Las sensaciones del profesorado son buenas. Les vemos con buena disposición, a pesar del “sacrificio o renuncias personales” que tienen que hacer. Ya que los profesores también tienen que permanecer en el internado de lunes a viernes porque es inviable subir y bajar, ni siquiera para los que viven en el centro urbano más cercano, que es Pedro Santana, porque no hay carretera asfaltada y son dos horas de camino (y cuatro para los que vienen de San Juan, algunos vienen incluso de más lejos).
Nos encontramos con otra realidad y es que al ser profesores del gobierno, o no son creyentes o son evangélicos (los tres que entrevistamos lo son), no tienen inconveniente en trabajar en un centro católico y, por nuestra parte, solo se les pide respeto mutuo y que no hagan proselitismo con los chavales.

Todavía no hemos ido al centro. Subiremos el 18 de agosto con los profesores que estarán hasta el 21 (los dos primeros días para ambientar las aulas y los dos siguientes de capacitación que les darán las hermanas jesuitinas).
Las clases empezarán el 25 de agosto o el 26 de agosto, con una Misa de inauguración que celebrará el padre Esteban (que es el que vendrá a celebrar una vez al mes).
Y de nosotros, ¿qué os podemos decir? Que estamos contentos, “empapandonos” poco a poco en el sistema educativo dominicano, tan diferente del nuestro, haciendo gestiones y adaptándonos al calor y al ruido de esta ciudad. Y ya con ganas de instalarnos en el internado.
Qué Dios les bendiga. Unidos en la oración,
Posdata: En la foto, reunión con el equipo que inició el centro educativo y al cual nos incorporamos nosotros, con el objetivo de ponernos al día de las características del Centro educativo.